lunes, 5 de octubre de 2015
Jo Nesbø. El muñeco de nieve.
Pensó en cuanto había adelgazado Harry. parecía haber encogido igual que su recuerdo de él. Casi le daba miedo lo rápido que podía palidecer y desaparecer el recuerdo de una persona a la que había estado tan íntimamente ligada. O quizá fuera por eso. Era tal el vínculo que después, cuando dejaba de existir, parecía irreal, como un sueño que se olvida rápidamente.
jueves, 20 de agosto de 2015
Enrique Lázaro. La ciudad cuyo nombre era Lluevemuertos.
sábado, 25 de julio de 2015
James Ellroy. Noches en Hollywood.
He oido que fracasaste en el Crescendo, chico. ¿No sucede siempre eso cuando demostrarte algo a ti mismo va en contra de tus intereses?
lunes, 20 de julio de 2015
Dennis Lehane. Quedarse sin perros.
- ¿Alguna vez has tenido la sensación de que llevabas toda la vida esperando a que se pusiera en marcha?
...
Y cuando un hombre llega tarde a la esperanza es bastante peligroso. La esperanza es para los jóvenes, para los niños. La esperanza en un hombre maduro- sobre todo en uno tan poco familiarizado con ella, uno con tan pocas perspectivas de vivirla como Blue-, bueno, esa clase de esperanza abrasa mientras se consume, blanquea la sangre de puro hervor y deja algo malvado a su paso.
Blue mató a Jewel Lut
sábado, 27 de junio de 2015
Benito Pérez Galdós. Episodios nacionales.
Los libros que forman la capa papirácea de este siglo, como dijo un sabio, nos vuelven locos con su mucho hablar acerca de los grandes hombres, de si hicieron esto o lo otro o dijeron tal o cual cosa. Sabemos por ellos las acciones culminantes, que siempre son batallas, carnicerías horrendas, o empalagosos cuentos de reyes y dinastías, que preocupan al mundo con sus riñas o con sus casamientos; y entre tanto la vida interna permanece oscura, olvidada, sepultada. Reposa la sociedad en el inmenso osario sin letreros ni cruces ni signo alguno: de las personas no hay memoria, y sólo tienen estatuas y cenotafios los vanos personajes... Pero la posteridad quiere registrarlo todo; excava, revuelve, escudriña, interroga a los olvidados huesos sin nombre; no se contenta con saber de memoria todas las picardías de los inmortales desde César a Napoleón; y deseando ahondar lo pasado, quiere hacer revivir ante sí a otros grandes actores del drama de la vida, a aquellos para quienes todas las lenguas tienen un vago nombre, y la nuestra llama Fulano y Mengano.
...
El populacho es algunas veces sublime, no puede negarse. Tiene horas de heroísmo, en virtud de extraordinaria y súbita inspiración que de lo alto recibe; pero fuera de esas horas, muy raras en la historia,el populacho es bajo, soez, envidioso, cruel y sobre todo cobarde. Todos los vencidos sufren más o menos la cólera de esta deidad harapienta que por lo común no sale de sus madrigueras sino cuando el tirano ha caído. Si no le supo exterminar con su iniciativa y su fuerza, casi siempre se da el gustazo de rociarle con su fango; y a todas las personas e instituciones que caen por el esfuerzo de campeones de otra esfera más alta, el populacho les pone su ignominioso sello de inmundicia. La libertad y las caenas, a quienes alternativamente aduló, han visto sobre sí en el momento terrible a la furia inmunda que les escupía. Como la hiena, es intrépida con los muertos.
lunes, 15 de junio de 2015
John le Carré. El hombre más buscado.
lunes, 8 de junio de 2015
Pista negra. Antonio Manzini.
- Eres competente, y lo sabes. En mi opinión, podrías hacer algo más.
- ¿Algo más de lo que hago?
- No. Algo más.
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