domingo, 3 de febrero de 2019
Marco Aurelio. Meditaciones.
El corto espacio de tiempo que te queda por vivir no lo malgastes en pensar en
los asuntos ajenos, a menos que esto sea un bien para la sociedad. No podrás
ocuparte de lo que otro hace y por qué lo hace, de lo que dice o piensa, de las intrigas
que trama o de otra cosa cualquiera por el estilo, so pena de faltar a alguno de tus
deberes. Obrando de este modo, irías contra tu conciencia y te alejarías del estudio de
esta parte de tu ser que ha sido hecha para dirigirte.
Es preciso excluir de nuestros pensamientos todo aquello que pueda tener un
objeto frívolo y vano, y con mayor motivo lo que solo sea efecto de la inquieta
curiosidad o de una maldad habitual. Acostúmbrate, pues, a pensar tan noble y
rectamente que si de súbito te hicieran esta pregunta: «¿En qué piensas?», pudieras
contestar inmediatamente y con toda franqueza: «Pienso en esto o en aquello», y de
modo que, por tu respuesta, se viera en seguida que tu alma está llena de sencillez, de
bondad, que es digna de un ser destinado a vivir con sus semejantes, de un ser
indiferente a los placeres y, en general, a todo lo que halaga los sentidos, sin odio, sin
envidia, sin rastrera desconfianza y, en fin, de todas aquellas pasiones que te producirían
vergüenza si tuvieras que aceptar que existían en el fondo de tu corazón.
El hombre que es de esta manera, que en todo momento se esfuerza en rivalizar
con los más virtuosos, puede ser considerado como un sacerdote o un ministro de los
dioses, ya que se consagra al culto del ser que reside en su corazón, de ese dios que le
preserva de las manchas de la voluptuosidad, de las heridas del dolor y de los ataques de
la injuria, que le vuelve insensible a la maldad de otro, que hace de él un atleta en el
más noble de los combates, que le protege de todas las pasiones, le concede un tempera-
mento de justicia, le permite aceptar benévolamente los acontecimientos y conformarse
con todo aquello que el destino le depara, sin preocuparse nunca de lo que otro dice o
piensa, no siendo esto de absoluta necesidad al interés público.
jueves, 3 de enero de 2019
León Arsenal. La boca del Nilo.
-En cuanto a la soberbia, eso es para los reyes, Basilides, que solo tienen que llamar a sus funcionarios para que consigan más hombres y dinero para nuevas guerras. Los mercaderes, como juegan con su propia fortuna, nunca la malgastan en vano.
...
-Nadie ama los libros más que yo. Pero también es verdad que cada cual debe vivir su propia vida. El conocimiento es un tesoro y uno ha de adquirirlo tanto de la experiencia propia como de la de los demás. En el equilibrio está la verdadera sabiduría.
miércoles, 14 de noviembre de 2018
miércoles, 12 de septiembre de 2018
Noah Hawley. Antes de la caída.
Pero Doug tenía la misma reacción de manual ante la riqueza característica de la mayoría de los barbudos de su generación. La despreciaba, pero también la ambicionaba.
domingo, 9 de septiembre de 2018
Sven Hassel. Prisión GPU.
- Quizá no te lo creas -dice el Feldwebel-, pero yo soy realmente inocente.
- Claro que lo eres -dice Porta, asintiendo con la cabeza-. Todos somos inocentes. Desgraciadamente, muchas veces es más peligroso ser inocente que culpable.
...
Matar se había convertido en el pan de cada día para nosotros. No había un arma en cuyo empleo no fuésemos expertos. Desde los alambres estranguladores hasta las ametralladoras pesadas y los cañones. La mayoría de nosotros podíamos matar también con solo las manos. A los 20 años, éramos ya más viejos que nuestros abuelos de 75. Sabíamos más acerca de la vida y de la muerte de lo que ellos habían aprendido en todos sus largos años. Nunca pasábamos junto a un cuerpo sin meterle una bala en la cabeza. Siempre arrojábamos una granada a través de la puerta antes de entrar en una casa. Habíamos perdido toda ilusión por siempre y para siempre. Nada podía sorprendernos. Habíamos sufrido demasiados shocks. Nuestra vida emocional normal había sido destrozada en cientos de traidoras emboscadas y de súbitos ataques de artillería. La violación nos divertía. Tomábamos lo que podíamos. Teníamos poco tiempo, la muerte nos acechaba continuamente.
martes, 21 de agosto de 2018
José Carlos Somoza. El detalle.
Me senté en el borde de la fuente y empecé a echarme fresco con el
sombrero. Así estuve hasta que el mareo aflojó. Después llore un poco,
porque el día era tan lindo que me parecía increíble hallarme tan
abandonado. Hubo un tiempo en mi vida en el que los cielos como el que
contemplaba en aquel momento, estampados en azul puro, me ponían alegre y
de buen ánimo. ¡Mala cosa es desarraigarnos del paisaje! ¡Malo es oscurecernos cuando amanece, tener frío cuando sale el sol,
hallarnos solos en la muchedumbre! ¡Malo sentir que ni el sol, ni la
primavera, ni el mar de verano ni la risa de los niños nos llegan dentro, porque no les pertenecemos!
sábado, 11 de agosto de 2018
Arcipreste de Hita. Libro de Buen Amor.
Yo, como soy humano y, por tal, pecador,
sentí por las mujeres, a veces, gran amor.
Que probemos las cosas no siempre es lo peor;
el bien y el mal sabed y escoged lo mejor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





